Francisco Alarcón Navarro reclama y propone soluciones a situación de trabajadores externos del Hospital Clínico de Punta Arenas

En conversaciones con trabajadores del Hospital Clínico “Dr. Lautaro Navarro”, quien en su calidad de prestadora de servicios externos, el candidato a diputado por el Partido Comunista en Magallanes Francisco Alarcón Navarro, denunció que ” la situación de estos trabajadores muestra la diferenciación existente entre aquellos trabajador@s que sí se encuentran como funcionarios de este recinto, en calidad de personal de planta y/o contrata. En este sentido, l@s trabajador@s ”externalizados” del Hospital Clínico perciben que su condición los limita al acceso igualitario de prestaciones y condiciones mínimas esperables en el ámbito laboral, incluido un buen trato.”, dijo Alarcón.

En este ejercicio de intercambio y análisis de dicha situación con los trabajadores, dirigente Francisco Alarcón dijo que,”cabe reflexionar sobre cómo este sistema de trabajo diferenciado en sus condiciones contractuales genera la representación de “empleos desechables y condicionados a plazos breves que más que visibilizar al trabajador y dignificarlos en su calidad de personas los presenta como un producto con fecha de vencimiento y utilitariamente como un objeto de servicio”.


Resulta importante mencionar que esta lógica mercantil no sólo se da en este contexto sino que es posible de observar en múltiples empresas, instituciones, organizaciones y diversos estamentos tanto públicos como privados que segregan al ser humano y lo atomizan en términos de una funcionalidad concreta, en la que no interesan las condiciones en que desarrolla su labor, ni sus remuneraciones, ni su calidad de vida y menos sus derechos básicos, humanos y laborales irrenunciables.

El candidato a Diputado Francisco Alarcón planteó que “Es así como quienes dirigen y administran los lugares de trabajo finalmente se desligan de la responsabilidad y compromiso social asociado a la empleabilidad además de mantener con un bajo control y supervisión de aspectos tan relevantes como el clima organizacional y la dignidad de quienes desempeñan sus funciones.”

Suena paradójico -dijo Francisco Alarcón en su diálogo con los trabajadores externos del Hospital Clínico de Punta Arenas-  que en un lugar como este, en que la finalidad es proporcionar y restituir Salud, velando por el estado general y especifico de quienes afectados por una enfermedad o dolencia y en estado de vulnerabilidad por sus condiciones físicas y emocionales, reste preocupación por sobre otros quienes colaboran en el cumplimiento de estos grandes objetivos, me refiero a sus trabajadores independiente de la situación contractual que los mantiene en ese lugar, independiente de si son profesionales, técnicos, administrativos o agentes de apoyo como por ejemplo orientadoras, personal de lavandería, central telefónica, retiro de residuos, camilleros, movilización de urgencia, atención de público, auxiliares de apoyo en pensionado, cocina, etc.

Francisco Alarcón planteó al respecto que “Esta es la realidad de más de 400 funcionarios apegados al servicio del Hospital Clínico por cumplir ahí sus funciones y que no se acogen como personal de planta por su condición contractual. Ell@s resienten a diario la discriminación y la exclusión a pesar de que su labor al interior de este servicio hospitalario sea de gran importancia para su debido funcionamiento, prevaleciendo el discurso de que es el Estado el responsable de que exista un “mal servicio”.”

¿Será acaso que sostener este discurso que busca responsables externos y culpas en otros, ajenos al servicio, sea impulsar una futura privatización de los hospitales?, ¿Cómo serían las condiciones laborales si los actuales Hospitales Públicos fuesen privatizados? Es más, si la Salud es un derecho humano irrenunciable al que toda persona debe tener acceso… ¿Podrá pasar a manos de la empresa privada? ¿Cuál sería el rol de Estado en la supervisión y fiscalización de estos servicios?

Responder estas preguntas genera incertidumbre, sin embargo, obligan a la toma de consciencia y a realizar los cambios que sean necesarios, sobre todo cuando se asocian a Organismos del Estado.

Por ello, dijo Francisco Alarcón que “es que insistiremos en que las responsabilidades parten desde las autoridades políticas, electas o designadas, debiendo potenciarse la acción de legislar con convicción en la justicia y la igualdad como aspecto básico, teniendo por misión principal velar por un mejor futuro para nuestra región y nuestro país, con base en el bienestar humano y centrado en fiscalizar el accionar de los empleadores, acompañando a quienes sufren de la injusticia, denunciando a quienes realizan malas prácticas que atenten contra los derechos de los trabajador@s y comprometiéndose al mejoramiento continuo no sólo de los servicios y condiciones sino que también frente a la calidad de vida de quienes desarrollan funciones laborales en estos contextos.”

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