Discurso programático del candidato presidencial Alejandro Guillier, domingo 11 de junio

Chilenas y chilenos, amigas y amigos:

Estoy aquí compartiendo con ustedes en esta magnífica fiesta democrática, después de haber iniciado desde hace ya varios meses un recorrido por Chile, cuyo único norte ha sido escuchar a la gente, mirarlos cara a cara, saber de sus sueños, de sus temores, recoger sus ideas y compartir.

 

Este ejercicio maravilloso de construcción social fue derivando con el correr de los meses en un importante aporte para entender Chile, de donde viene, donde estamos y hacia adonde debemos caminar, todos juntos, con una mirada compartida.

Lo he repetido mil veces. Durante este recorrido se ha ido articulando una gran red de independientes que con entusiasmo han aportado su visión sobre los temas que interesan a los chilenos.

En este dinámico proceso, comprendí a cabalidad que un Programa de Gobierno es ante todo un proceso de construcción social, cultural y política. No sólo son ideas entregadas por expertos sino que son ante todo ideas movilizadoras que construyen un sentimiento de pertenencia, de comunidad y que, por ende, movilizan en la buena política.

Con ello, estamos haciendo un cambio en el paradigma de las políticas públicas: estamos permitiendo que éstas sean entendidas como propias, colocando a las personas en el corazón de las mismas.

Yo estoy aquí por esa fuerza movilizadora que representa a los miles de independientes que aceptaron este desafío y que se sumaron a ser parte de un proyecto colectivo.

Esa fuerza movilizadora derivó con el correr de los meses en Propuestas Programáticas. Son cientos los documentos, minutas y notas que mi equipo tuvo a la vista para construir las bases programáticas que hoy les estamos presentando.

Como todo proceso de construcción social, sigue en desarrollo y seguirá así hasta que el documento final identifique mayoritariamente a todos aquellos que hoy están apoyando con entusiasmados la idea cada vez más real de poder llevar a la Moneda a un independiente, como son los millones de chilenos.

Agradezco que los partidos políticos se hayan sumado a esta candidatura, y agradezco que al igual que ese mundo independiente, ustedes estén aportando en la construcción de nuestro programa de gobierno.

Reconozco la generosidad de los partidos que se abrieron a escuchar a la gente y a poner a sus mejores cuadros a trabajar y a darle validez técnica a estas propuestas que tienen un origen ciudadano y que hoy están validadas políticamente.

¡Ustedes los representan a todos!

¡Gracias por estar acá!

En los próximos días nos volcaremos a una nueva etapa. Volveremos a los caminos de Chile a seguir conversando con la gente; escuchando sus propuestas e inquietudes de modo de llegar a la fase final de nuestra campaña con un sólido programa de gobierno que interprete a las regiones e interpele a millones de chilenos.

Aquí están asentadas las bases de la gobernabilidad, de los límites de lo posible, de las promesas que podremos cumplir para ir avanzando en esta mirada larga de país a la que queremos aportar desde el progresismo, incorporando a los sectores de centro y de  izquierda.

Aquí está mi compromiso con todos ustedes.

¡Debemos hacer de nuestras ideas y de nuestra unidad, los primeros elementos movilizadores de nuestra candidatura presidencial!

Somos muchos los que estamos reunidos hoy aquí.

Veo aquí la diversidad de nuestra Patria: mujeres empeñosas, jóvenes creativos, nuestros mayores, trabajadores, profesionales, las madre, los ancianos que guían. También veo inquietudes y causas, ambientalistas, animalistas, el respeto por la conquista de los derechos de la diversidad sexual, la lucha por la integración de quienes tienen capacidades diferentes, el orgullo de los pueblos originarios, la dignidad de las mujeres.

Está mi familia, mi esposa Cristina, y mis hijos Andrés, Cristóbal y Alejandro. Está el espíritu de mi madre María Raquel y el de mi padre, Canito, que me enseñaron a respetar y amar esta Patria.

Mi familia no son solo ellos, son todos ustedes. Somos todos los chilenos que habitamos esta gran casa llamada Chile.

Esta gran familia también incluye a los chilenos que viven fuera de nuestras fronteras, porque vivan donde vivan, siempre seguirán siendo chilenos.

Somos también una nación que acoge al forastero. Chile se multiplica y engrandece con los que llegan y se quedan, con los que han venido y siguen viniendo en búsqueda de nuevos horizontes y mejor futuro aportando a la diversidad de idiomas, culturas y costumbres.

¡Chile también crece y se hace mejor con ustedes!..

Aquí, en este mismo lugar hace ya 37 años, un 27 de agosto de 1980, en plena oscuridad de la dictadura, el presidente Eduardo Frei Montalva, le habló al país invitándolos a colocar la Unidad por sobre las diferencias para la construcción del futuro de Chile.

Juntos hemos luchado por libertades que nuestras sociedades han incorporado en su diario vivir, hemos generado grandes cambios en nuestras costumbres y modos de convivencia.

Desde este Chile nace esta opción presidencial.

Ante todo, soy un chileno que ama a su país.

Soy provinciano de clase media como la mayoría. Nací y crecí en regiones. Estudie y trabajé en el Norte Grande, soy de allá y me siento de todas las regiones.

Me gusta proteger y que me protejan. Me gusta que nos protejamos los unos a los otros, que nos preocupemos del hermano, del vecino, que ayudemos al menos favorecido y  que al más favorecido no se le suban los humos a la cabeza y que no abuse.

Un ser humano con aciertos y errores, un hombre de familia, de la familia chica y de la gran familia chilena.

Y también me gusta la sobriedad, la solidaridad y la sencillez. La sobriedad en el hacer y en el decir. La solidaridad en el emprender, y sobre todo la sencillez en el actuar.

¡El estar aquí hoy sólo se lo debo a ustedes!

Son ustedes quienes han creído que una persona común y corriente, puede representarlos y conducir un proyecto colectivo, mayoritario que haga de nosotros un mejor país para todos.

Hace unas semanas buscando firmas en el Puerto de San Antonio en una tarde muy lluviosa tuve oportunidad de conversar con unos pescadores; uno de ellos me dijo al pasar algo tan simple pero tan profundo que me hizo entender la naturaleza de nuestro desafío:

“Si mis hijos se educan, Chile será más educado”.

Extrapolemos esta enseñanza:

Todos necesitamos a Chile, Y Chile nos necesita a cada uno de nosotros.

¡Debemos cuidar  Chile!

Este Chile que nos pertenece es grande, fértil, generoso. Pero también es duro y caprichoso. Le gusta moverse y remecerse, tiene paisajes que se encabritan y lanzan fuego, vientos, torrentes de agua, lluvias inclementes.

Sabemos de las consecuencias de ese daño sistemático al medioambiente que significa el Calentamiento Global. Somos uno de los países más afectados del mundo: No dejaremos que Chile se sume a una mirada economicista y conservadora, que pretende anular el esfuerzo que muchos hacen en todas partes para detener el daño a nuestro planeta.

Vamos a cumplir los compromisos de Paris para frenar el cambio climático. Nuestro compromiso es reducir en un 30% las emisiones de gases de aquí al año 2030. Nos esforzaremos por anticipar esa meta.

Amigas y amigos.

Ustedes saben que estaba disponible a participar en primarias. Sin embargo, ello no fue posible. Se generó un nuevo escenario donde decidí mantener mi calidad de independiente pero con domicilio conocido en el progresismo. Ello se debe a mi convencimiento de que es necesario y positivo para el gobierno que queremos hacer el mantener esta condición.

Habría sido fácil inscribirme en un partido de los que me apoyan y de esa manera oficializar esta candidatura.

Pero habría sido falso.

¿En cuál partido podría inscribirme?

¡Todos son imprescindibles para hacer un buen gobierno!

Por todo eso que soy, siento, pienso y quiero, decidí hace unas cuantas semanas dar una señal consecuente, movilizadora para mí y para todos: validar esta opción presidencial desde la ciudadanía, buscando las firmas para la inscripción de esta candidatura.

¡Estamos con determinación obteniendo las firmas de miles de chilenas y chilenos que creen en nuestro proyecto!

¡Y después iremos juntos con los miles que movilizaremos a buscar los votos para entrar con millones de compatriotas a La Moneda y así seguir construyendo un Chile más Justo, integrado y participativo que siga trabajando por superar las desigualdades!

Los partidos políticos reunidos aquí son una expresión legítima y representativa del trabajo de cientos de miles de mujeres y hombres preocupados y activos, reflexivos, propositivos. Actores fundamentales de nuestra vida en sociedad.

Yo me siento deudor, partícipe y representante de todos ellos.

Quiero recordar aquí a los ciudadanos de Ñuble que ya en enero de este año me entregaron en un alegre encuentro sus proposiciones para la creación de Ñuble Región.

Es ése el sentido que deseo imprimir a nuestro futuro gobierno.

Este es un proceso abierto para ser además perfeccionado.

No perdamos el foco de nuestra acción política: es en el hogar, es en el barrio, en nuestras regiones: de lo micro a lo macro, de adentro hacia fuera. Es de abajo hacia arriba donde debe estar el foco de nuestra preocupación y trabajo.

Allí está la clave para construir un mejor país.

Por ello, me comprometo ante ustedes a trabajar sin descanso en configurar una gran alianza social y política que nos permita trazar un rumbo de largo aliento, que vaya más allá de un período de gobierno, y que tenga una mirada grande de Chile con claros objetivos para los próximos 20 o 25 años.

¡Esta es la tarea pendiente del centro y de la Izquierda hoy en Chile! Este es el camino y lo vamos a recorrer.

Los conservadores nos critican y nos atacan por ello. Porque no creen en las personas, porque se acostumbraron a hacer política en espacios cerrados.

Eso demuestra la validez de nuestro proyecto.

Esas minorías  temen a la incorporación de la ciudadanía a la toma de decisiones, a que más chilenos sean sujeto y no solo objeto de las medidas de gobierno, a que los independientes unidos a los partidos progresistas profundicemos y perfeccionemos las reformas que inició el gobierno de la Presidenta Bachelet.

¡No habrá mirada atrás!

¡Mejorando lo que haya que mejorar, vamos a fortalecer y profundizar las reformas que están en curso e iniciaremos otras que las familias chilenas necesitan!

¡Eso es lo que está en juego en la próxima elección presidencial!

Si nuestros adversarios de siempre nos siguen atacando, podemos tener la certeza de que avanzamos.

Si callan, si nos elogian, deberemos preocuparnos.

En los últimos meses he tenido oportunidad de conversar con buenos amigos. Entre ellos, con Pepe Mujica y Massimo D’ Alema. Con ellos compartí un diagnóstico: La globalización genera ganadores y perdedores.

Por ello seguiremos profundizando la AGENDA 20/30 sobre Desarrollo Sostenible aprobada por Naciones Unidas en septiembre de 2015 y ratificada por el gobierno de la Presidenta Bachelet.

Mi gobierno hará suyo este acuerdo internacional en materias  tan relevantes como la seguridad alimentaria, una vida sana y una educación de calidad; igualdad de género; asegurar el acceso al agua y la energía; crecimiento económico sustentable; adoptar medidas urgentes contra el cambio climático; promover la paz y facilitar el acceso a la justicia.

En las conversaciones de Chile con el mundo vamos a instalar estos nuevos temas que marcan la agenda progresista de la globalización. Tenemos mucho que aportar y mucho que aprender, especialmente con los países de nuestra región.

BASES PROGRAMATICAS DEL FUTURO GOBIERNO

Nuestro desafío es grande: Le vamos a proponer al país un proyecto del progresismo para los próximos 25 años.

¡Queremos ver a Chile jugando en las grandes ligas!

Permítanme destacar algunos enunciados de las Bases Programáticas que hoy entregamos como catalizador de este proceso de conversación.

  1. UNA NUEVA ECONOMÍA

Chile debe volver a ser líder del desarrollo en América Latina, pero para ello no basta seguir haciendo más de lo mismo.

El modelo de economía rentista basada en las materias primas tocó los límites de sus posibilidades. Vamos a avanzar hacia una economía más diversificada y basada en la innovación y en las cadenas de valor

Este salto al siglo XXI debe alcanzar a todos los chilenos. Es deber del Estado asegurar las condiciones para que esta revolución sin precedentes en el desarrollo del conocimiento y de las tecnologías digitales llegue a todas las familias.

Vamos a desarrollar un potente programa de inversión en infraestructura productiva y de conectividad.

Movilizaremos recursos para el financiamiento de un macizo Plan de Infraestructuras, llevando la actual tasa de inversión desde el 2.2% al 4% del PIB. El financiamiento de este esfuerzo llevará gradualmente la inversión pública al 2,5% del PIB, mejorando la infraestructura social y la calidad de vida de los sectores más vulnerables.  El 1,5% restante surgirá de reforzar las diferentes modalidades de alianza público-privada en las que el país tiene experiencia y a las que habrá que hacer las modificaciones que los tiempos demandan.

Trabajaremos en un una red nacional de transporte interurbano; ampliaremos la red de Metros y Tranvías en Santiago, Valparaíso, Concepción y Antofagasta; haremos que la “ley espejo” se note efectivamente en mejoras en el transporte en regiones; tomaremos rápidamente la decisión de construir el puerto de gran escala en el Pacífico sur; avanzaremos en la conectividad con Argentina, impulsando la pronta inversión en los pasos cordilleranos.

Impulsaremos la revolución de las energías limpias y renovables, para entregar energía más barata a las empresas y a las familias. Promoveremos el distrito tecnológico solar, con cadenas de valor que vinculen la construcción de paneles solares con las manufacturas, tecnologías, ingeniería y servicios. Haremos lo mismo en el caso del litio, aprovechando que los avances en baterías de litio reducen el costo de almacenar energía.  Usaremos crecientemente esa energía eléctrica en el transporte público, reduciendo la contaminación y  favoreciendo un desarrollo sostenible.

Llegaremos al 2050 con un 90% de nuestra matriz eléctrica con fuentes renovables. En el mediano plazo, nos pondremos la meta Energía 30-30, 30% de componente renovable para el 2030.

Agregaremos más equidad en las tarifas a lo largo de todo Chile. En las 20 comunas donde más se genera energía en nuestro país, los hogares pagarán la mitad del promedio nacional en sus cuentas de luz.

Mejoraremos las luminarias públicas led, con una fuerte renovación tecnológica, instalando  400.000 luminarias, cubriendo en una primera etapa casi el 20% del país. Esto significará  ahorro para los municipios, más seguridad ciudadana y contribución al medioambiente.

Incentivaremos los vehículos movidos por electricidad, comenzando por el transporte público, disminuyendo la contaminación e incentivando a la industria del transporte a un camino más sustentable. Esto abre una oportunidad para potenciar la industria del litio, componente principal para las baterías de vehículos eléctricos.

Vamos a impulsar la revolución digital y de las telecomunicaciones para ingresar en serio al siglo XXI.

Aumentaremos el ancho de banda y masificaremos el acceso a Internet de alta velocidad. Promoveremos el uso productivo de la telefonía móvil en políticas públicas y empresas, estimulando la productividad y mejorando la calidad de la gestión pública. Llevaremos wifi a más plazas y servicios públicos del país. Estimularemos la telemedicina e iremos a la digitalización del estado, los municipios y las pymes.

Trabajaremos en la construcción de la fibra óptica entre Puerto Montt y Punta Arenas y también en aquella que vinculará a América del Sur con China, a través de nuestro país. Con base en esas inversiones, podremos constituirnos en la plataforma digital del Cono Sur, estimulando comercio e inversiones con Asia Pacífico, estrechando vínculos entre la Alianza del Pacífico y Mercosur.

Apoyados en esa digitalización, trabajaremos en la reforma del estado, haciéndolo más eficiente, transparente y descentralizado; apoyaremos la modernización en la gestión de los gobiernos municipales y regionales; daremos un impulso productivo a las pymes y favoreceremos variadas formas de participación a nivel comunal, regional y nacional.

Avanzaremos también en una minería de cero emisión y con proveedores de clase mundial; en nuestro potencial agro-alimentario y en alimentos funcionales; en exportación de servicios globales; en el turismo sustentable y de intereses especiales.

En esta estrategia ocuparán un lugar central las pymes. Generaremos una batería de instrumentos que favorezcan su financiamiento, la innovación y la capacitación, y les aseguren una relación equilibrada con las grandes empresas. Para ello, entre otras cosas, fortaleceremos la competencia en el Sistema Financiero y buscaremos mejorar el acceso a financiamiento de la Micro y Pequeña Empresa, individual y/o asociativo, reforzando el rol del Bancoestado en este tema.

Crecimiento, estabilidad macroeconómica y responsabilidad fiscal es parte de mi compromiso. Sobre esa base, recuperaremos el crecimiento con las medidas ya planteadas. Adicionalmente, aceleraremos la ejecución de las obras públicas presupuestadas; abordaremos un Plan Nacional de Infraestructura y Logística, en diálogo con las cámaras respectivas, dando inicio a una alianza público-privada de largo plazo. Para ello, agilizaremos la puesta en marcha del Fondo de Infraestructura. Agilizaremos también las concesiones y las decisiones ambientales en los grandes proyectos, sin reducir el celo por la protección ambiental¡

También fortaleceremos las exportaciones de servicios, el apoyo a los programas CORFO de especialización Inteligente y Turismo Sustentable.

  1. EDUCACIÓN

Hemos logrado grandes avances en equidad.  Hoy 257 mil estudiantes han accedido gratuitamente a la educación superior;  a partir del mes de julio, casi cien mil profesores recibirán un significativo incremento en sus remuneraciones de hasta un 30%.  y avanzamos hacia la desmunicipalización.

Nuestro aporte será seguir avanzando para llevar la Reforma Educacional al Aula. Dignificaremos el rol del profesor e impulsaremos la construcción participativa del proyecto educativo de cada colegio, de acuerdo  a las necesidades y urgencias de la sus alumnos y de la diversidad regional.

Impulsaremos una verdadera revolución en las aulas, con nuevas formas de enseñanza y aprendizaje que recuperen el trabajo creativo, en equipos y centrado en la solución de problemas. Daremos amplia libertad a los profesores para renovar las prácticas pedagógicas y asegurar el sentido integral de la educación y la felicidad de nuestros hijos. La formación afectiva, física, artística y ciudadana son tan relevantes como el fomento de las capacidades cognitivas, pues permiten una vida más saludable y plena..

En educación media y superior daremos especial importancia a los Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales, porque hoy en Chile tenemos un déficit de más de 600 mil técnicos. Mejoraremos el diálogo de las vocaciones con la empleabilidad y el aporte a la sociedad.

Promoveremos condiciones e incentivos para fomentar el primer empleo de los jóvenes a través de prácticas profesionales en empresas e instituciones del Estado; en los municipios y en la sociedad civil.  Tarea que será posible por el proceso de descentralización del país que dará más y mejores  oportunidades para emprendimientos e innovación.

Chile pierde cada año el aporte de nuestros jóvenes que están en la etapa más creativa de sus talentos y potencialidades.

¡¡¡Abriremos espacios para que nuestros jóvenes puedan desplegar su talento y su creatividad y lo haremos en cada una de nuestras regiones!!

La deuda del CAE es de 8 mil 400 millones de dólares, más de 10 veces lo que se otorga en becas. Terminaremos con el endeudamiento de los jóvenes en el sistema financiero para pagar sus estudios. Terminaremos con el CAE y propondremos sistemas solidarios de financiamiento. Dialogaremos con los actuales endeudados en torno a fórmulas justas y eficaces para enfrentar sus deudas.

Vamos a evaluar nuestro sistema de educación superior universitario. Más de la mitad de los jóvenes que ingresan el sistema no terminan sus estudios. De los que logran finalizar su carrera, pocos logran trabajar en aquello que han estudiado. Eso significa una enorme irracionalidad del sistema y una pérdida inaceptable de recursos financieros y talentos humanos. Necesitamos re-evaluar la duración y contenidos de las carreras universitarias, de acuerdo a los desafíos del desarrollo del país y de las oportunidades y desafíos del actual momento histórico: cambio tecnológico, cambio climático, cambio demográfico, las redes sociales y su impacto en la economía, la política, la cultura y la sociedad.

Reiteramos nuestro compromiso con la educación pública y las universidades e institutos del Estado. Buscaremos acortar las brechas entre las universidades públicas de Santiago y las regionales,  para retener talentos en las regiones y avanzar en la igualdad territorial.

SISTEMA SEGURIDAD SOCIAL (PREVISIÓN Y SALUD)

PREVISIÓN

Los derechos sociales de la vejez no pueden depender del tamaño de la billetera de cada persona. En nuestra visión progresista, es responsabilidad del estado asegurar a todos los ciudadanos una vejez digna, con independencia de su nivel de ingresos.

Cerca del 40% de la fuerza de trabajo no cotiza, con lo que hay muchos mayores de 65 años sin ningún tipo de pensión. Las AFPs ignoraron este crucial tema. El pilar solidario que introdujo la P Bachelet fue un importante primer paso pero su cobertura es aún insuficiente.

Tenemos un amplio mercado de trabajo informal, bajos salarios, baja densidad de cotización y es absurdo diseñar un sistema de pensiones que no dé cuenta de esa realidad. Es urgente introducir mecanismos de solidaridad. Es una hipocresía decir que eso se arregla sólo con pensiones solidarias que debe financiar el estado pero ah!, los impuestos no me los toquen.

Avanzaremos hacia un Sistema Previsional Solidario, de carácter mixto que mantiene los incentivos al ahorro pero incorpora criterios de seguridad social, proporcionando pensiones dignas, reconociendo el esfuerzo personal, y con el aporte del empleador y del Estado. Estamos a la espera de la propuesta que enviará el gobierno al Congreso, propuesta que mejorará tanto las pensiones actuales como las futuras.

También habrá que reducir las comisiones excesivas, introducirle más competencia al sistema, más transparencia y participación de los usuarios en los directorios de las AFps, terminar con el sesgo en contra de las mujeres y vincular más los ahorros previsionales con las tareas del desarrollo del país, en infraestructura, en energías renovables, en digitalización.

Con vocación solidaria y responsabilidad fiscal, nuestra meta será hacer converger gradualmente la pensión básica solidaria al nivel del salario mínimo, en la medida que la persona vaya cotizando. En el plazo de una década, aspiramos a garantizarle esa pensión al 80% de los chilenos y chilenas.

Hasta hace muy poco, las AFPs eran más un tema financiero y del mercado de capitales, pues pagaban muy pocas pensiones. Hoy, que ya han empezado a pagarlas, ha quedado en evidencia su fracaso en entregar pensiones dignas.

Nuestro desafío será empezar a gestar un sistema previsional que ofrezca garantías de pensiones dignas, un manejo profesional de los fondos que asegure adecuadas rentabilidades y su vínculo con otras políticas sociales, de modo de ir avanzando en una red de protección social que asegure mínimos de dignidad a todos los chilenos y chilenas. Sabemos que el camino es largo pero hay que empezar a caminarlo, ya!

SALUD

La Presidenta Bachelet habrá inaugurado 21 hospitales, 38 servicios de alta resolución y  43 Cesfam.,

Continuaremos esta obra, y pondremos el acento en la red de salud primaria, llevando la salud al barrio y más cerca del hogar. Eso lo empalmaremos con la formación escolar y la promoción de una vida sana y el cuidado de nuestros adultos mayores. La obesidad y las enfermedades derivadas de ello son las plagas del siglo XXI. Prevenirlas no es sólo un tema de los centros de salud sino de las escuelas y liceos.

Necesitamos contratar más personal médico y formar a los especialistas en regiones para aprovechar la infraestructura que hoy existe pero que se subutiliza por falta de médicos.

Bajo este gobierno se han aumentado los cupos para la formación de especialistas en más de un 30%. Nosotros vamos a continuar estos esfuerzos para acortar las brechas existentes.

En salud privada, avanzaremos hacia un Plan Básico Universal para terminar con las brutales desigualdades en el acceso a la calidad de la atención, la discriminación de la mujer en edad fértil y las pre-existencias. Asimismo, vamos a fortalecer las atribuciones de la Superintendencia de Salud.

AGENDA DE GENERO, DIVERSIDAD Y DERECHOS.

Es hora de cambiar los criterios culturales.

Impulsaremos una agenda de género con criterios de discriminación positiva que aseguren el acceso de las mujeres a un empleo justo: a igual trabajo igual salario.

Promoveremos garantías constitucionales para aumentar la autonomía económica de las mujeres, lograr una participación igualitaria en la vida pública y privada, construir equidad de género en los mercados de trabajo, contar con una educación pública gratuita, de calidad, laica, no sexista e inclusiva y un sistema de salud con perspectiva de género.

Modificaremos la legislación para incluir responsabilidades parentales compartidas entre hombres y mujeres durante el período postnatal y de la crianza de hijos y responsabilidades domésticas también compartidas.  También corregiremos la discriminación laboral, asegurando igualdad en remuneraciones entre hombres y mujeres para trabajos de igual valor.

En particular, combatiremos la violencia contras las mujeres con energía, consagrando la violencia intra-familiar como delito en el código penal.

Defenderemos la dignidad de las personas de la tercera edad y viudas abusadas en sus derechos de herencia, pensiones o malos tratos.

Nos comprometemos a impulsar el proyecto de matrimonio igualitario con filiación, la ley de Identidad de Género, la ley de aborto en tres causales.

Promoveremos una ley que incluya la formación en educación sexual integral, adecuándolas a los distintos niveles del sistema escolar, con el fin de educar oportunamente a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes sobre sus derechos sexuales y reproductivos, reconociéndose desde temprano como sujetos de derecho y autonomía. Con esta formación, cuánto drama evitaremos, cuanta violación de niños, niñas y jóvenes, cuanto drama social, psicológico y económico. Cuanta pobreza y cuanto dolor!!

Todos merecemos vivir nuestra sexualidad en paz, armonía y respeto, con los mismos derechos y oportunidades, independiente de nuestra condición sexual.

El 73 por ciento de los niños chilenos hoy nacen fuera del matrimonio formal. Hoy existen muchas formas de familia. Por lo tanto, las vamos a apoyar a todas.

Así como la resistencia de las cadenas se mide por el eslabón más débil, las sociedades también se valoran por la realidad de los más vulnerables, por los que sufren y los desamparados, por los abandonados y los frágiles.

En ese Chile que no queremos están las niñas y los niños  del SENAME.  Si esos niños no están bien, nadie en Chile puede estar bien.

Será prioridad absoluta de mi gobierno la preocupación por ellos.

A las personas con discapacidad o capacidades diferentes, las incorporaremos en condiciones de dignidad a la administración del Estado. El teletrabajo nos brinda oportunidades para los excluidos y discriminados.

SEGURIDAD CIUDADANA

La familia también exige seguridad en sus barrios. Protección de su patrimonio. Y el derecho a vivir en paz. Para ello debemos primero modificar el foco de atención de las fiscalías hacia los delitos contra la propiedad que generan la impresión de desborde delictual e impunidad.

Ampliaremos el número de fiscales y estableceremos una Defensoría de las Víctimas.

Pondremos más énfasis en la prevención y asignaremos un mayor rol a los municipios y comunidades en el control, prevención y rehabilitación.

Los municipios necesitan más recursos para seguridad, particularmente las comunas más populares.

Mejoraremos la coordinación entre la seguridad pública y la privada; reforzaremos el apoyo a la PDI en la lucha contra el narcotráfico; endureceremos la legislación de control de armas y reforzaremos la inteligencia en el control del lavado de dinero.

PUEBLOS ORIGINARIOS

Es hora de reconocernos como un país plurinacional.

Trabajemos por el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios y sus derechos ancestrales, como el camino para reconstruir la convivencia pacífica en La Araucanía y en todo Chile. Detrás de cada pueblo indígena hay una cultura, una cosmovisión del mundo que debemos respetar y preservar porque son parte de la riqueza del país.

Debe haber un reconocimiento pleno de que Chile es un país plurinacional y sus instituciones tienen que expresar esa diversidad. Eso nos va a permitir que las soluciones que se vayan proponiendo vengan también de los pueblos indígenas y no sólo de lo que nosotros creemos que ellos necesitan.

POLITICA MIGRATORIA

Es hora de una nueva política migratoria.

Chile requiere contar con una política migratoria que garantice a los extranjeros acceso a la vivienda, a la educación, a la salud y al trabajo en las mismas condiciones que los chilenos reciben en otros países.

Necesitamos una ley que asegure una migración segura para los migrantes y una integración constructiva para Chile.

DESCENTRALIZACIÓN

Es hora de descentralizar el poder y modernizar el Estado.

Vamos a ir a la descentralización del país aquí y ahora.

Chile no será desarrollado si no es un país descentralizado.

Descentralizar no sólo implica elección de autoridades sino también transferencia de competencias para asegurar que los gobiernos regionales puedan definir con amplia participación ciudadana, su plan estratégico de desarrollo y exista un equilibrio entre temas de medioambiente, inversión, calidad de vida y fomento productivo.

Para hacer efectivo el traspaso de competencias, necesitamos aprobar una ley de rentas regionales que cambie la estructura tributaria y los montos de los impuestos, porque hoy las regiones sólo se quedan con los pasivos o elementos negativos de la riqueza que generan las inversiones. El impuesto hay que pagarlo donde está la actividad productiva, no donde está la casa matriz de la empresa.  Es el reclamo de los municipios, de las ciudades puertos y de las comunidades más alejadas.

Es hora de más participación ciudadana en la gestión pública.  La ley 20.500 sobre los consejos ciudadanos es letra muerta. Vamos a fortalecer la participación ciudadana y dignificaremos el rol de los dirigentes sociales. La participación ciudadana será un eje de la descentralización del país y de la gestión pública. Queremos una democracia que no sea sólo representativa, sino esencialmente participativa e integradora.

Chile necesita volver a pensarse a largo plazo. La mirada larga. Odeplan cumplió otrora ese objetivo estratégico. Todo gobierno necesita espacios donde el mundo público y privado, las universidades y los centros de pensamiento se reúnan a mirar y anticipar el futuro. Trabajaremos en montar una Oficina del Futuro que alerte al país sobre las principales tendencias globales, sobre oportunidades y desafíos que plantean esas megatendencias, vinculando más estrechamente a universidades, gobierno, empresas y organizaciones sociales a la tarea de pensar colectivamente el Chile de los próximos 30 años.

Este 2018 Chile cumplirá 200 años de vida independiente efectiva. Reitero mi compromiso por una Nueva Constitución para Chile. Un Chile Unitario pero Descentralizado; participativo y abierto a la diversidad. Una Constitución que surja de lo más profundo de Chile y que nos interprete a todos.  Recogeremos los aportes de los consejos ciudadanos y ampliaremos la participación a un debate que debe ser nacional, amplio y propositivo, cuyas definiciones se recojan en un nuevo texto constitucional el Chile que queremos y sea sometido, finalmente, a una consulta plebiscitaria vinculante.

PALABRAS FINALES

Queridas chilenas y chilenos, compañeras, compañeros, vecinos, amigas y amigos.

Como verán, la tarea que está planteada es inmensa y apasionante. Y desborda claramente un gobierno de cuatro años. Pero necesitamos mirar más lejos… Allí está el Chile que proyectamos.

Porque solo cuando se tiene clara la meta se puede definir mejor el camino.

Tengo conciencia que una agenda de cambios ambiciosa y oportuna, que se anticipe para generar conducción de los procesos políticos en curso, no puede descansar sólo en el liderazgo de unos pocos.

Esto debe ser una construcción colectiva que dé por fruto una mayoria social, cultural y política que no muestre fisuras, que se haga parte de estas reformas y donde el acuerdo político sin matices resulta esencial.

¡Necesitamos convicción!

¡Necesitamos unidad!

Tengo la convicción de que no podremos avanzar en estos desafíos sino construimos una sólida mayoría que encarne la “unidad en el pueblo”. Cuando se quiebra esa unidad, ganan los sectores conservadores, los privilegiados de siempre.

Aquí lo aprendimos dramáticamente cuando los sueños de justicia social se quebraron, creando miles de víctimas y héroes que hoy nos inspiran y nos marcan con un compromiso indeleble.

Tenemos la responsabilidad histórica de preservar y enriquecer esta unidad en el progresismo. Para ello se requiere que entre todos actualicemos el diagnóstico y renovemos nuestras propuestas programáticas en favor de las grandes mayorías nacionales.

¡Necesitamos converger en las ideas y la acción!

Necesitamos seguir trabajando, necesitamos de todos ustedes. A eso los convoco.

Debemos hablarle a ese 65% de compatriotas que no acudieron a votar en las municipales pasadas, porque perdieron su fe en la política.

Debemos reconquistar sus conciencias y sus corazones.

¡Necesitamos volver a creer!  ¡Necesitamos volver a confiar!

Yo agradezco vuestro apoyo, agradezco la confianza que me ofrecen y me entregan para hacer este camino.

Que se escuche fuerte y claro:

En la Unidad está nuestra Fortaleza:

¡Juntos Somos Mayoría!

Ganaremos si tenemos convicción.

Ganaremos si trabajamos juntos.

Ganaremos si movilizamos a millones de chilenos

De nosotros depende.

Muchas Gracias

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